Compostaje

Hacer compostaje es una labor fácil y entretenida. Es el consenso que emana año tras año en los «Encuentros de las familias compostadoras» que promueve Cogersa en sus instalaciones de Serín durante los fines de semana de junio. Una convocatoria que el consorcio envía a todos los hogares que se han inscrito ese febrero en la campaña de compostaje doméstico y que siempre finaliza con un regusto de satisfacción entre todos los participantes. Aún quedan meses de trabajo hasta obtener el primer abono que poder aplicar en las plantas y árboles de cada casa, pero las lecciones aprendidas empiezan a dar resultados.

Durante estas sesiones de intercambio de información, entre otras cosas, se resuelven las principales dudas y problemas que se pueden presentar al comenzar a compostar. El técnico educativo al frente de las mismas, Manuel González, explica a los asistentes cómo triturar y almacenar ramas que hacen de estructurante, cómo realizar los aportes de material húmedo y seco de manera complementaria, o cómo airear correctamente la mezcla para generar el mejor compost posible. «Y si tenéis cualquier duda o queréis consultarnos algo, no dudéis en escribirnos al mail», repite a lo largo de la mañana, insistiendo en que el acompañamiento y la formación de Cogersa dura al menos hasta que salga el compost allá por el otoño…

El centenar de familias participantes también pone su granito de arena para animar y enriquecer el tono general de la cita, compartiendo sus experiencias y comentando sus dificultades en esto de hacer su propio abono con los biorresiduos de la cocina y de la finca. También se abordan numerosos trucos y “recetas” relacionados con el manejo de jardín y de la huerta.

Cogersa destaca que gracias a esta campaña se han formado en esta edición en Asturias los miembros de 1.258 viviendas de las zona rural y periurbana de 68 concejos; y que, desde 2009, son ya más de 18.000 familias las que se han sumado a la autogestión de los residuos orgánicos por medio de esta técnica.

Uno de los encuentros de familias compostadoras de este 2024 en Cogersa.

Transforma en residuo en abono desde tu propio hogar

Mediante la campaña de compostaje doméstico, Cogersa proporciona gratuitamente a los participantes una compostadora, un aparato removedor y la Guía del compostaje doméstico. La entrega de estos recursos tiene lugar tras la sesión inicial de formación que imparten técnicos expertos en educación ambiental a comienzos de la primavera. Además, los ciudadanos que asisten a los «Encuentros de familias compostadoras», reciben también un cubo marrón para ayudarles en la clasificación de los biorresiduos en el interior de la vivienda.

El compostaje doméstico es una práctica que permite la autogestión (el tratamiento llevado a cabo por el propio productor del residuo) de los restos orgánicos de origen doméstico: alimentos cocinados y no cocinados, como frutas, hortalizas, verduras, y los desechos del huerto, e incluso las siegas y las podas si son en pequeña cantidad. Se calcula que una familia media de tres miembros produce anualmente alrededor de 300 kilogramos de desechos de este tipo.

Esta práctica es una de las iniciativas más sostenibles de gestión de residuos orgánicos del hogar en las zonas rurales alejadas de las plantas industriales y escasamente pobladas. Toda la información sobre la campaña está disponible en el teléfono 900 14 14 14, en horario de mañanas, y también en la web, www.compostaconcogersa.es.

Red Escuelas por la Circularidad

La campaña del Compostaje en centros educativos que promueve Cogersa en su programa de Educación y Sensibilización Ambiental-Senda Circular sigue creciendo. Este curso, se han incorporado 29 nuevos colegios e institutos a este espacio, y ya son 155 los que participan. Tres de ellos, el Colegio Público de Belmonte de Miranda, El´Ablanu, de Infiesto (Piloña), y el Colegio Público Regino Menéndez Antuña, de Tuilla (Langreo) han participado de forma especial, con diversos proyectos, en la Semana Internacional del Compost 2024, que se celebró del 5 al 11 de mayo, siguiendo una convocatoria de ámbito europeo (ver más). Las tres experiencias han sido objeto de un reportaje en el suplemento «La Pizarra», que edita el diario la Nueva España, y que fue publicado a mediados de mayo (ver publicación)

El centro educativo de Tuilla ha conseguido implicar a todo un pueblo en el funcionamiento de su nueva compostadora. Los escolares se coordinan semanalmente para recoger residuos orgánicos por los bares y establecimientos de la zona. Asiduamente acuden a la Cafetería Carly, a por posos de café. El dueño de este establecimiento, Carlos San Miguel, ha reconocido que la iniciativa le resulta muy gratificante: “Poder contribuir con la comunidad educativa en inculcar, instruir, educar y sensibilizar con el respecto al medioambiente lo valoro enormemente”. El bar el Cuelebre y La Casa El Pueblu también colaboran en el suministro de residuos orgánicos para la compostadora escolar.

En palabras del director del centro educativo de Tuilla, Javier Bengoetxea, gran parte del éxito de este proyecto se explica «por el interés e implicación de las familias de la comunidad educativa». También, ha mencionado que ha resultado ser un proyecto muy pedagógico: “Refuerza el aprendizaje del alumnado en todas las áreas curriculares, ya que se trabajan por proyectos distintas materias, como las matemáticas, las ciencias…”.

Semana del compostaje Centros Escolares

Cogersa pone a disposición de los centros recursos didácticos, materiales para facilitar el compostaje, formación para el profesorado y talleres para el alumnado. Manuel González, técnico del equipo educativo de Mendroyada, empresa colaboradora con Cogersa, ha sido el encargado de ofrecer este asesoramiento a los tres centros. “Gracias a estas campañas los colegios reciclarán in situ los residuos generados, y obtienen un excelente abono para el huerto o el jardín, al tiempo que todas las personas implicadas son partícipes de un proyecto ejemplar de puesta en práctica de los principios de la economía circular”, ha reseñado.

Un poco más hacia el Occidente asturiano, los niños y las niñas del Colegio Público de Belmonte de Miranda también han desarrollado un evento especial entorno a su compostadora con motivo de la Semana Internacional del Compost. Durante este curso escolar, han aprendido mediante el juego a reducir y a separar correctamente sus residuos. Además, han autogestionado sus propios restos orgánicos, incluyendo los generados en comedor escolar, poniendo en práctica rutinas como comprobar los niveles de humedad de la compostadora y realizar un registro del proceso para llevarlo todo bien controlado.

La coordinadora de la campaña, Laura García, ha apuntado que, a nivel curricular, el proceso de compostaje «permite desarrollar competencias de todas las áreas del conocimiento de forma experiencial. Los aprendizajes se relacionan, por ejemplo, con el estudio de la biodiversidad que se genera en el compost, con la función que todo ser vivo tiene en la naturaleza, con las unidades de medida (como el peso y el volumen de los residuos) e incluso con la búsqueda y análisis de la información». Por tanto, se considera al compostaje escolar como una potente herramienta pedagógica que desarrolla aspectos clave como el trabajo cooperativo, la observación científica o la capacidad de espera y paciencia en el alumnado, algo imprescindible en una sociedad basada en la inmediatez, según han resaltado la docente. 

Por su parte, el Colegio Público L`Ablanu de Infiesto, un centro de tamaño medio con 288 alumnos, y cocina propia, también ha conseguido unir a toda la comunidad educativa entorno al compostaje. Según ha destacado la coordinadora del proyecto, Yolanda del Valle, durante la Semana del Compost, en nuestro colegio «estamos desarrollando el proyecto «L’Ablanu llévate al güertu»  que intenta contextualizar el aprendizaje de distintas áreas e implicar a toda la comunidad educativa». Este proyecto parte de la fusión de los programas de medio ambiente y huerto escolar con el fin de desarrollar un proyecto de centro en torno a la circularidad y el fomento de la biodiversidad, tal y como se explica en el siguiente vídeo:

Una de las actividades de aprendizaje diseñadas ha consistido en la implementación del compostaje por parte del alumnado del tercer ciclo. Los chavales de sexto han realizado conferencias en los cursos inferiores para presentar los hallazgos de las investigaciones realizadas con relación a la importancia del compost, los microorganismos implicados en el proceso de descomposición, así como los pasos a seguir para obtener un buen resultado.

El sentir generalizado de la comunidad educativa que participa en este programa es que la campaña de Compostaje de Cogersa se ha convertido en una excelente oportunidad para educar en valores y para aprender haciendo, ya que permite observar de forma sencilla y directa procesos naturales que determinan la vida en el planeta sin salir del centro educativo.

 

Red Escuelas por la Circularidad

El Colegio Público de Educación Infantil y Primaria de Moreda, en Aller, es todo un referente en Asturias en compromiso con el planeta y en innovación metodológica. Esta comunidad escolar demuestra cada año su apego con los principios de la sostenibilidad al sumarse a los tres programas de educación ambiental de COGERSA para centros: la Red de Escuelas por la Circularidad, el proyecto para ampas Familias con Clase y el compostaje. Es tal su implicación en los valores de cuidado del medio ambiente que incluso en su nuevo logotipo, está implícito el ADN de la economía circular, al haber incluido el símbolo del reciclaje (dos flechas verdes que giran cerrando un círculo) como parte del diseño.

La directora del centro, María Dolores Pardo Miragaya, explica cómo han incorporado a su modelo educativo el uso de pedagogías innovadoras y el aprendizaje por proyectos, que, unidos a la sensibilización por la correcta gestión de residuos, da como resultado un colegio público altamente sostenible y referente en Asturias en cuanto a buenas prácticas ecológicas. La experiencia de éxito de este colegio público ha sido recogida en el suplemento La Pizarra del diario La Nueva España. Suplemento de La Pizarra (16 04 2024)

Como cuenta el reportaje, sus instalaciones son un museo vivo del reciclaje. No hay espacio o hueco donde no se hayan reutilizado un sinfín de materiales y envases típicos de todos los hogares, para dar lugar a otros objetos mediante el uso del reciclaje creativo.

Tal es así que nos podemos encontrar con decorados de toda índole; bien en forma de arboledas frondosas, réplicas de edificios singulares, como la torre de Pisa, réplicas de cuadros famosos, como Las Meninas, realizados, en buena medida, a base de restos de papel, cartón, telas, madera…

Una de las iniciativas que más llama la atención en el hall de centro es el “gestor de emociones”: donde los niños interactúan introduciendo tapones de colores en unos dispensadores de plástico de “chuches” etiquetados con letreros con distintas sensibilidades: cansancio, miedo, tristeza…. Este proyecto les permite conocer los distintos grados emocionales de la comunidad educativa a lo largo del curso.

También destaca, por su originalidad, el “hotel de insectos” que tienen en la zona ajardinada, hecho con material de desecho y con participación de las familias.

En palabras de la directora del centro “hay muchas formas de enseñar, pero de lo que me siento más orgullosa es que trabajamos activamente con los niños y los formamos para que sean ciudadanos activos. Los hacemos reflexionar y pensar para que sepan que lo que tenemos es un legado con un lema claro: Yo soy porque nosotros somos”.

Este curso escolar, en el que la Red de Escuelas por la Circularidad se enfoca en los RAEE (electrodomésticos y apara electrónicos usados) el alumnado ha preparado una campaña de concienciación, a través de la colocación de carteles en Moreda y alrededores, destinada a fomentar que las vecinas y vecinos regalen, reparen o entreguen para su reciclaje en el centro educativo los teléfonos móviles que ya están viejos o desechados. Además, a través de su emisora de radio y de su blog, dedican espacios en los que explican los elementos contaminantes que componen estos aparatos, su procedencia, y las implicaciones e importancia que tiene evitar el despilfarro de materiales no renovables.

En el programa Familias con Clase, el colegio gestiona desde hace años un banco de libros, fomentando la reutilización de materiales escolares, con la consiguiente contribución al medio ambiente y a la economía familiar. Las niñas y los niños de 3 años comparten todo el material, procedente de un fondo que las familias destinan a principios de curso.

En cuanto al compostaje, el CP Moreda cuenta con una compostadora en la que vacían los residuos orgánicos procedente de aulas, patio, espacios verdes, e incluso prevén incorporar a la misma residuos de una cocina en un centro anexo para conseguir más aportes de materia orgánica. Además, dispone de un huerto escolar que complementa su labor medioambiental.

Uno de sus iniciativas estrellas y un poco origen de todo este proyecto educativo entorno al reciclaje es el mercadillo solidario que celebrarán a finales del mes de abril. “Aquí se inició el proceso de cambio real hacia otra forma de educar fomentando, mediante la ejecución de proyectos de reciclaje, la concienciación medioambiental”, apuntó la directora del centro.

Este mercadillo es la marca del colegio, está muy consolidado y a lo largo del tiempo ha conseguido aunar a toda la comunidad de este entorno rural, con la elaboración de múltiples objetos, todo hechos con material de reciclaje, como bandejas realizadas con filtros de café o bisutería a base de CD reciclados, entre otros materiales. Lo recaudado se destina a fines benéficos. Este “proyecto empresarial” se trabaja con el alumnado desde la base, en infantil, en la denominada “aula de consumo” un supermercado en el que los niños trabajan múltiples disciplinas, entre ellas las matemáticas, mediante la compra de productos con dinero simulado.

Por todo este trabajo educativo y comunitario Cogersa quiere felicitar al Colegio Público de Moreda por su compromiso con la educación medioambiental y la sostenibilidad. Su labor es un referente en Asturias de cómo las comunidades educativas pueden contribuir al cuidado del medio ambiente y a formar a futuras generaciones contribuidas con el planeta.

Red de escuelas por la circularidad – Red de Escuelas por el Reciclaje

Reportaje La Pizarra CP Moreda | Flickr

 

 

 

 

 

CompostajeNoticias

Las sesiones formativas de la Campaña de Compostaje Doméstico que promueve Cogersa continúan su camino concejo a concejo con un intenso calendario. El consorcio y los 68 ayuntamientos participantes en esta nueva edición ofrecen a las familias que se han inscrito en esta iniciativa varios meses de acompañamiento y de asesoramiento para que sean capaces de reciclar en tu propia casa los restos orgánicos (podas, siegas e incluso los restos de alimentos…) y elaborar un abono de gran utilidad para mantener sanos y fértiles los cultivos, plantas y árboles.

Durante algo más de dos horas de formación, los participantes pueden constatar los beneficios que supone tener una compostadora en casa y perder el miedo que dan las dudas. Además, llegan a sentirse «muy satisfechos» de la contribución que hacen al cuidado del medio ambiente, al disminuir la generación de residuos y trabajar la economía circular, nos cuenta Begoña Honrado, que es una de las educadoras que lleva muchos años colaborando en el equipo de Cogersa.

De igual forma, se les dan las nociones necesarias para usarla correctamente, con los controles y puntos de atención que deben tener en cuenta: «Les decimos que hay que tenerla cerrada para que no entre la humedad y para que la temperatura suba a 50 grados y así empiece todo el proceso natural de descomposición de la materia orgánica en condiciones óptimas», explica Honrado. «La compostadora debe tener una parte de fracción seca; y, además del componente verde, se pueden echar los restos de alimentos cocinados, la proteína hace que suba la temperatura, el compost se higienice y se consiga un abono de excelente calidad», prosigue.

Los participantes también tienen que familiarizarse con el montaje y la estructura de estos contenedores especialmente diseñados para la causa, ya que se pueden abrir por todas las partes, lo que permite sacar el abono de una forma más cómoda.  «Y tras un periodo de nueve meses ya tenemos nuestro primer compost para depositar en la huerta», les animan desde Cogersa. Y la experiencia debe ser reconfortante y útil porque desde el inicio del proyecto, en el año 2009, han pasado por esta actividad más de 51.000 personas y se han entregado 17.226 compostadoras a otras tantas casas con huerta o jardín en la zona rural y periurbana de Asturias. En el consorcio de residuos saben que uno de los principales mecanismos de entrada en la campaña es el boca a boca, las experiencias satisfactorias que les contaron a los nuevos inscritos los conocidos y vecinos que ya lo llevan haciendo varios años.

El calendario de las formaciones previstas para este año, durante los meses de marzo y abril puede consultarse ya online.

Como en todas las ediciones, el consorcio también organizará los Encuentros de compostaje, reuniones en las instalaciones centrales de La Zoreda donde los que hayan instalado la compostadora en esta edición podrán intercambiar experiencias y conocer los trucos y consejos de otros. Cogersa les obsequiará con un cubo marrón y un saquito del compost con Etiqueta Ecológica que fabrica en la planta industrial de Serín. Por último, los participantes además podrán sumarse al concurso Hago buen compost, enfocado a reconocer el trabajo de los vecinos que logran un sustrato de mejor calidad en sus hogares.

Toda la información sobre la campaña está disponible en el teléfono 900 14 14 14, en horario de mañanas, y también en la de la campaña web 

Ver calendario-.