Compostaje

Llega el otoño y las familias que este año se sumaron por primera vez al compostaje doméstico de la mano de Cogersa comienzan  a extraer las primeras paladas del fertilizante que llevan meses gestionando con los restos orgánicos de la huerta y de la cocina. Es un momento satisfactorio que desde el consorcio quieren compartir y aprovechar además para recompensar a quienes hayan obtenido los mejores resultados. Para todo ello se convoca el concurso `Hago buen compost´.

El plazo de inscripción en el concurso está abierto entre el 10 de septiembre y el 24 de octubre de 2018 y se rige por unas bases publicadas en la web del consorcio (aquí). Las candidaturas deben presentarse rellenando este formulario. 

El compost puede ser regular, bueno o extrabueno y los criterios para determinarlo los marca nada menos que un real decreto (el Real Decreto 506/2013, de 28 de junio, sobre productos fertilizantes). En él se basan los técnicos que componen el jurado para comparar los resultados de los análisis de las muestras que lleva a cabo un laboratorio especializado. Son muestras que recogen en visitas a las propias viviendas de los finalistas.

Pero además Cogersa maneja otro criterio para escoger a los mejores compostadores de Asturias: su capacidad para compartir su conocimiento y su implicación en el cuidado del medio ambiente. Para tratar de evaluar ambas cualidades se pide a las familias que elaboren una pequeña memoria en su candidatura y que además, publiquen un vídeo en las redes sociales donde cuenten los aspectos más curiosos e interesantes de sus vivencias en la campaña de compostaje doméstico de Cogersa. La lista de reproducción de los mejores reportajes puede verse en el canal de Youtube de Cogersa (aquí).

En 2017 los ganadores del concurso fueron los siguientes, todos ellos con un compost de máxima calidad (Clase A):

  • Primer premio: Gerrard Newrick, de Candamo, con una puntuación total de 30.5 y un compost de Clase A. Se lleva como premio un diploma y un fin de semana de turismo ecológico en Asturias para 2 personas con taller práctico de agricultura familiar ecológica.
  • Segundo premio: José Luis Álvarez Suárez, de Caso, puntuación total: 28.64; compost Clase A. Cogersa le entrega como galardón un diploma y una biotrituradora.
  • Tercer premio: Jesús Vicente González, de Nava, puntuación total: 27.36; compost Clase A. Obtiene como premio un diploma y un lote de libros especializados en agricultura familiar ecológica.

Este año han sido 1.341 las familias que han participado por primera vez en el compostaje doméstico a través de la campaña Cogersa. Con ellas, la cifra de domicilios implicados en la autogestión de biorresiduos de la huerta y la cocina desde 2009 supera ya los 11.000 en toda Asturias.

Compostaje

El jurado del concurso Hago Buen Compost tomó su decisión y falló ya en febrero que Gerrard Newrick, José Luis Álvarez y Jesús Vicente González, tres vecinos de Candamo, Caso y Nava, respectivamente, son los mejores compostadores de Asturias , es decir: los que mejor abono han obtenido (algo que se sabe tras evaluar las muestras obtenidas en sus casa en base a los criterios que establece la legislación vigente para productos fertilizantes, Real Decreto 506/2013 ) y lo que más se han implicado en difundir los valores de la prevención de residuos en su entorno.

Todos los ganadores obtuvieron, tras gestionar en sus compostadoras de la forma adecuada los restos orgánicos de la huerta y la cocina, un producto de máxima calidad, de Categoría A. El resumen de las valoraciones es el siguiente:

Primer premio: Gerrard Newrick, de Candamo, con una puntuación total de 30.5 y un compost de Clase A. Se lleva como premio un diploma y un fin de semana de turismo ecológico en Asturias para 2 personas con taller práctico de agricultura familiar ecológica.

Segundo premio: José Luis Álvarez Suárez, de Caso, puntuación total: 28.64; compost Clase A. Cogersa le entrega como galardón un diploma y una biotrituradora.

Tercer premio: Jesús Vicente González, de Nava, puntuación total: 27.36; compost Clase A. Obtiene como premio un diploma y un lote de libros especializados en agricultura familiar ecológica.

En la pasada edición del concurso llegaron a competir 75 familias de las más de mil inscritas en 2017 en el programa de compostaje doméstico de Cogersa. De ellas, 20 candidaturas superaron la fase inicial y recibieron en sus domicilios una visita del equipo técnico evaluador, durante la última semana de octubre de 2017. Se analizó cómo manejaban la compostadora (aireado, mezcla, humedad…) y se recogió una muestra del compost producido.

El concurso se convoca cada año dentro de la campaña de compostaje doméstico con el objetivo de fomentar la participación y el intercambio de experiencias entre los inscritos en la campaña de Cogersa; cohesionar la red de familias compostadoras y premiar a aquellas que mejor labor estén haciendo en el marco de la reducción de residuos orgánicos en general, y en el compostaje doméstico en particular.

Además, las familias finalistas tuvieron la opción de realizar y publicar en redes sociales un video promocional con una visión personal de su experiencia compostando durante la campaña y de los beneficios que dicha práctica supone a título individual y para el municipio. Estos documentos pueden verse aquí:

Los 17 finalistas recibirán también un diploma y el informe con los resultados de las analíticas realizadas a su muestra de compost.

Descargar las bases del Concurso Hago buen compost 2017

Ver vídeos de los finalistas 

Ver noticia de La Voz de Asturias

Red Escuelas por el Reciclaje

Dos nuevos centros se suman a la distinción de RRR de COGERSA. Este curso, los merecedores de este reconocimiento han sido el CP Elena Sánchez Tamargo de Laviana y el IES de Luces de Colunga. Ambos son ejemplo del compromiso de toda la comunidad escolar en los valores y buenas prácticas de reducción, reutilización y reciclaje de residuos.

Algo que queda patente en sus programas de sensibilización ambiental, como el del CP Elena Sánchez Tamargo, que bajo el título ‘Hazlo verde’, ha convertido a toda la comunidad educativa en auténticos expertos en reducción, reutilización y reciclaje. En el centro apuestan por relacionar los hábitos saludables con la reducción de desperdicios alimentarios. Lo hacen a través de su participación en distintos programas, como el de fruta, el de Coomida o en la Escuela de Chefs de Alimerka. También colaboran con la Fundación Banco de Alimentos de Asturias e implican cada vez más a las familias que participan en el programa Familias con clase con la elaboración de recetas con sobras. También el compostaje se ha convertido en una función más dentro de sus quehaceres, aprovechando el compost en su huerto escolar.

La reutilización es otro aspecto muy presente en el día a día. En colaboración con el AMPA realizan el intercambio de libros, también participan en mercadillos de trueque y elaboran todo tipo de decoraciones para las celebraciones en el centro.

Protagonista en el centro es igualmente el reciclaje. Aquí se separa papel y cartón, envases ligeros, vidrio, pilas, tóner y otros materiales específicos para aprovechar en actividades como tapones y telas. No dejan de lado tampoco su carácter solidario, participando en campañas como la de ‘Movilízate por la selva’ para el reciclaje de teléfonos móviles o campañas de recogida ropa a través de diversas ONGs.

El centro, que forma parte de la RER desde 2007, ha participado activamente en las diferentes propuestas año, tras año: Familias con clase, Semana Europea de la Prevención de Residuos y concursos de relatos, microcortos y flashmob, entre otros.

En 2007 también entró a formar parte de la Red de Escuelas por el Reciclaje el IES de Luces, un centro en el que se imparten ciclos formativos de Gestión Forestal y del Medio Natural, de Jardinería y Floristería y de Producción Agroecológica, que integran programas con objetivos de sensibilizar sobre los problemas medioambientales, desarrollando acciones que mejoran el entorno, promoviendo la reducción en el consumo de recursos y la gestión sostenible de residuos. El centro destaca por su compromiso con la salud y el medio ambiente, reconocido por el Ministerio de Educación con el sello de Vida saludable y por el COPAE con el sello de Agricultura Ecológica.

Su compromiso ambiental queda patente por ejemplo en el Aula medioambiental y las visitas al eco-huerto en las jornadas de puertas abiertas, diseñadas y atendidas por el propio alumnado.

Ellos se esfuerzan cada día por llevar a cabo todo tipo de actividades, como las campañas de ahorro energético, el descenso del Sella en canoa recuperando residuos, la creación de la acreditación agente ecológico, el proyecto Reciclando ciencia o la campaña de sensibilización ‘Re-Luces como el oro’. Los huertos verticales reciclados o su trabajo en el compostaje, entre otras, son propuestas que hacen del IES de Luces un centro RRR.

Red Escuelas por el Reciclaje

El CRA Alto Nalón es el claro ejemplo de cómo en las zonas rurales se puede trabajar, y mucho, en la reducción, reutilización, reciclaje y sensibilización ambiental. Estos son precisamente los objetivos de una de las líneas de su proyecto educativo. Aquí el cuidado del entorno es primordial y en ello trabajan desde hace años a través de su participación en la Red de Escuelas por el Reciclaje.

Y todo ello con un objetivo general: la implicación de toda la comunidad educativa. Ya sea a través del compostaje comunitario, la limpieza del río o las familias con clase. Todos participan directamente en las actividades.

Su experiencia Triple Erre comenzó en el curso 2011-2012 cuando se adhirieron a la Red de Escuelas por el Reciclaje. Empezaron entonces con una intensa tarea de reciclaje y reutilización. Y así, partiendo de que una de las líneas que guían su Proyecto Educativo se refiere al cuidado del entorno, el respeto al Medio Ambiente y la preocupación por legarlo a futuras generaciones en las mejores condiciones, promueven, desde hace muchos años, actividades que fomentan ese respeto.

Dentro de esas actividades destacan algunas como la organización y participación en jornadas como el Día del Árbol, del Medio Ambiente o del Agua, o en el Programa Aeropuertos Verdes, el programa educativo de la fundación AENA que tiene como objetivo sensibilizar a los alumnos sobre la importancia del transporte aéreo en la actualidad y del esfuerzo realizado en las instalaciones aeroportuarias para minimizar el impacto de sus actividades.

En el CRA Alto Nalón también son frecuentes los proyectos de sostenibilidad y reciclaje, los talleres con materiales reciclados, las ecoaditorías, las visitas a espacios protegidos o las colaboraciones con la Fundación Oso.

Su alto nivel de participación se ve en cada una de sus convocatorias. Las limpiezas voluntarias consiguen implicar a la totalidad del alumnado y profesorado y a gran parte de las familias. También en el compostaje comunitario son varias las familias que colaboran aportando los residuos orgánicos de sus casas a la compostadora. Y con el apoyo de todos se mantienen los dos huertos escolares ubicados en las escuelas del Condao y Villoria, que se nutren con el abono que obtienen a través de la compostadora, a la que también van a parar, entro otros, los restos de frutas cada vez más consumidos por el alumnado gracias a su participación en el Plan de Consumo de Fruta, cuyo objetivo es contribuir a la mejora de los hábitos alimenticios y a una nutrición saludable del alumnado.

El CRA Alto Nalón es ejemplo también de sus labores de reducción. Las familias del alumnado de Infantil, 1º y 2º se organizan en cooperativas para la compra de material. De esta forma, se reducen los gastos y se ajustan las compras a las necesidades que se vayan presentando a lo largo del curso. También sus fiestas suponen un gasto mínimo para las familias, pues intentan aprovechar cada año los decorados, juegos o disfraces, que elaboran en su mayoría con materiales reutilizados para sus celebraciones de Antroxu.

Y no menos importantes son sus tareas de reducción. Las familias se organizan en cooperativas para la compra de materiales, el uso de fiambreras está más que establecido y los envoltorios de plástico y aluminio ya han pasado a la historia en sus pequeñas escuelas.