En el CP El Villar creatividad y reciclaje van de la mano

En el Colegio Público El Villar de Trubia se respira arte y creatividad en todas sus esquinas. Este centro, perteneciente a la Red de Escuelas por el Reciclaje desde 2009, recogió el pasado 4 de octubre su acreditación Triple R, un reconocimiento otorgado por COGERSA en reconocimiento por su nivel de aprovechamiento de los recursos disponibles y por haber logrado implicar a toda la comunidad educativa en la cultura de la reducción, la reutilización y el reciclaje de residuos.

Un centro donde alumnos, docentes y familias participan en todo tipo de acciones, y donde los más pequeños son los protagonistas. Ellos se encargan de llevar a la práctica todas las sugerencias del personal docente en cuanto a reciclaje se refiere. Acciones repetitivas, constantes y “machaconas” unas veces, pues aquí lo positivo se mantiene en el tiempo, como el reciclado de juguetes, el reparto de tareas, la patrulla ecológica, etc. Y otras que se incorporan cada año para mejorarlo, como la creación del rincón del reciclado o el taller de reciclado de familias.

En el CP El Villar las notificaciones se realizan vía electrónica, evitando el consumo de papel, y en cada una de sus dependencias existen papeleras donde reciclar. Cada día se hace recuento del número de comidas, para que en la cocina no sobre de nada, y el tentempié se transporta en los famosos “portatos”, pequeñas fiambreras repartidas por el centro con motivo de la Semana Europea de la Prevención de Residuos.

La reutilización es un concepto en el que ponen especial énfasis. Broches elaborados con cápsulas de café, carteras realizadas con cartones de brik y todo tipo de artilugios dan buena muestra de su creatividad. Al final del curso, todos estos enseres tienen como destino final una tómbola solidaria. Su recaudación va destinada íntegramente a alguna organización benéfica. El pasado año hicieron entrega de 200 euros a la Cocina Económica.

Conserjes, limpiadoras, encargados del transporte y del comedor… Todos están implicados en el reciclaje. La patrulla ecológica, integrada por varios alumnos, vigila cada día que todos los deshechos se depositen en el cubo correspondiente. Supervisan y orientan al resto de compañeros para la correcta recogida.

Las familias también tienen un papel destacado. Los buenos hábitos se trasladan hasta los hogares. Padres y madres acuden un día por semana a un taller de reciclado. Así en las pasadas navidades pusieron en práctica todo lo aprendido, decorando ellos mismos el hall del colegio con todo tipo de adornos reciclados.

Grandes y pequeños demuestran enormes dotes de creatividad. Buen ejemplo son las esculturas y retratos que realizaron en homenaje a Miró o la gran corchera elaborada entre todos los alumnos del centro. Un trabajo en equipo que les ha hecho justos merecedores de la Triple R.

 

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